Un crédito con garantía inmobiliaria se respalda con un bien inmueble, lo que permite acceder a montos mayores y tasas más bajas. Aun así, compromete tu propiedad en caso de incumplimiento.
Factores a evaluar
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Capacidad de pago mensual.
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Valor del inmueble y porcentaje de aforo.
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Plazo y tasa de interés.
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Propósito del crédito: inversión, liquidez o reestructuración.
Cuando conviene
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Cuando necesitas capital para inversión o negocio.
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Si tienes un inmueble libre de gravamen.
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Si puedes cumplir puntualmente con los pagos.
Cuando no conviene
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Si tus ingresos son inestables.
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Si no tienes un uso productivo claro para el dinero.
Un crédito con garantía inmobiliaria puede ser una herramienta poderosa si se usa con responsabilidad. Analizar tu situación financiera y tus metas es el primer paso para decidir si te conviene.
